El huevo pasado por agua perfecto
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Este verano estuvimos de viaje en familia y, por alguna razón, a todos los jóvenes les dio por comer huevos pasados por agua. Lo que empezó como parte del desayuno terminó convirtiéndose en una especie de competencia: quién lograba pelar el huevo mejor, sin llevarse media clara con la cáscara y, sobre todo, sin dejar que se enfriara en el intento.
Al regresar a casa, me tomé como tarea personal encontrar una técnica que funcionara de verdad. Probé varias, con resultados bastante inconsistentes, hasta que un día recibí un correo de NYT Cooking sobre el Perfect Boiled Egg.
Lo que más me llamó la atención fue la explicación de J. Kenji López-Alt. Según él, no existe una técnica que garantice que todos los huevos se van a pelar perfectamente. Hay demasiadas variables que influyen. Sin embargo, después de revisar estudios científicos y hacer más de 700 pruebas, encontró una manera de aumentar considerablemente las probabilidades de que la cáscara salga fácilmente.
El secreto está en no comenzar con los huevos sumergidos en una olla llena de agua. Se cocinan prácticamente al vapor, con apenas una pulgada de agua hirviendo.
Lo probamos y funciona. Así que aquí les compartimos la técnica.
Paso 1
Busca una olla con tapa lo suficientemente grande para que los huevos quepan cómodamente en el fondo, en una sola capa. Agrega 2.5 cm (1 pulgada) de agua, tapa y lleva a ebullición.
Paso 2
Coloca los huevos con cuidado dentro de la olla usando una cuchara. No importa si quedan parcialmente sumergidos en el agua o si están sobre una rejilla sin tocarla.
Tapa la olla y ajusta el fuego para mantener un hervor constante. El tiempo dependerá de cómo te guste la yema:
- 6 minutos: clara firme y yema caliente y líquida.
- 8½ minutos: yema cremosa y ligeramente translúcida.
- 11 minutos: yema apenas firme por completo.
Si los huevos están a temperatura ambiente, reduce aproximadamente un minuto el tiempo de cocción.
Paso 3
Cuando haya pasado el tiempo, bota el agua y pela los huevos para comerlos inmediatamente. Si prefieres guardarlos, colócalos en un plato, déjalos enfriar a temperatura ambiente y luego llévalos a la nevera con su cáscara. Se conservan hasta por una semana.
Y un detalle importante: no los pongas en agua con hielo después de cocinarlos. Aunque es una práctica muy común, en este caso puede hacer que sean más difíciles de pelar.
Desde aquel viaje, pelar un huevo pasado por agua dejó de ser una competencia. O, por lo menos, ahora todos tenemos una pequeña ventaja.
Fuente: NYT Cooking — Perfect Boiled Eggs

Me estaba quemando!!! Tuve que echarles agua!